APUNTES DE MI EXPERIENCIA EN EL II SEMINARIO INTERNACIONAL PARA UNA INTEGRACIÓN LATINOAMERICANA DESDE ABAJO (2 días de octubre del 2011, Maracaibo, Venezuela)

20 enero 2012

Todo empezó cuando me enteré de la realización de la segunda edición del seminario en internet gracias a la lista de difusión llamada “Ubuntu: Crisis de civilización y Paradigmas alternativos”, donde José Quintero publicó la convocatoria. No había podido participar en la primera edición del seminario en el 2010, por haberme enterado demasido tarde, así que esta vez no quise desaprovechar la oportunidad. Estaba muy buena la programación inicial del evento (crítica de la modernidad/ colonialidad en la educación, la economía y la comunicación, promoción de la autonomía como proyecto político, etc.) así como la calidad de varios ponentes esperados (como Raúl Zibechi, Boaventura de Sousa Santos y Carlos Walter Porto-Gonçalves entre otros – ver programación final), asi que me ausente una semana de la oficina para ir a Venezuela.

Incluso, dado que aparecía como uno de los ejes importantes del seminario la propuesta de “universidad autónoma indígena”, intenté convencer al Coordinador de la Universidad Autónoma Indígena e Intercultural (UAIIN), parte del proceso del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) al cual estoy vinculado, de participar también y presentar una ponencia. Finalmente, no fue posible que me acompañaran así que fui solo al Seminario, sin pretensión de representar de ninguna manera a mi organización, pero sí con muchas cosas que aportar desde el proceso que he ido conociendo cada vez más acá en Colombia.

Después de un largo viaje en bus desde Popayán, con escalas en Bogotá, Villa de Leyva (Boyacá – 1 día), Bucaramanga (3 horas) y pasando por Valledupar, llegué a Maicao, pueblo fronterizo con Venezuela, en donde pase la frontera y llegué finalmente a Maracaibo a media tarde del día anterior al inicio del seminario, después de algunos eventos inesperados (una nueva escala en un pueblito y el carro en el que íbamos se varó a medio camino). Esa misma noche, llegué al lugar donde los organizadores recibían y alojaban los participantes extranjeros y me enteré que casi ninguno de los ponentes internacionales esperados iba a acudir, lo cual en un primer momento me decepcionó bastante, aunque luego recobre el entusiasmo, probablemente en buena parte por el calor y gracias a los demás participantes que llegue a conocer aquella misma noche, entre profesores de universidades venezolanas y jóvenes extranjeros y nacionales que habían llegado, con intenciones y expectativas parecidas a las mías.

 

Al otro día, fuimos para la Universidad del Zulia, donde se desarrollaron las actividades del primer día. No puedo decir que fueron las “actividades previstas”, dado que la programación había sufrido también fuertes modificaciones, transformando el evento en una sucesión de exposiciones acerca de una gran variedad de temáticas, en un aula demasiada pequeña de la universidad… Al final del día, en el bus que nos llevaba de regreso al sitio de alojamiento, después de algunas intervenciones, coincidimos con varios participantes en la relativa decepción que sentimos en cuanto al seminario, pero aprovechamos la noche para seguir conversando e intercambiando una cantidad de experiencias muy interesantes, lo cual nos permitió superar esta decepción.

Para mí fue especialmente grato, conocer varias personas venezolanas (desde profesores de universidades públicas a activistas de varias ciudades, así como estudiantes indígenas de la Universidad del Zulia), para poder comprobar que hay una corriente venezolana claramente de izquierda, que no está de acuerdo en cómo se está dando el cambio en estos momentos en el país. No porque se sientan frustrados de no haber sido incluidos en el sistema clientelar (=beneficios personales) y jerarquíco (=cargos de poder) que se ha fortalecido en los últimos años, sino precisamente debido a su rechazo directo a este tipo de prácticas y su ideal político basado fundamentalmente en la emancipación y la autonomía de los pueblos, de las comunidades, de las personas (más allá de la mejora en la calidad de vida que se ha dado en el país en la última década, que por otra parte reconocen sin problema alguno).

El segundo día del seminario se desarrolló en el mismo sitio de alojamiento donde ya estábamos, pero en la mañana alcance a ir a Maracaibo para comprar unos libros en la “Librería del Sur”, donde efectivamente se encuentran buenos libros muy baratos, pero desafortunadamente no hay tanta diversidad de libros y temáticas, menos en temas nacionales. La estructura del seminario en este segundo día consistió en la realización de mesas de debate acerca de distintas temáticas (educación, economía, comunicación, etc.), que convergieron al final de la tarde en una Asamblea Plenaria, lo cual fue una mejor elección que lo que pasó el primer día. Debido a que me ausenté varias (y largas) horas en mi propósito de llegar al centro de Maracaibo para comprar libros, me perdí buena parte del día y llegue al final de las mesas de trabajo y preferí no involucrarme mucho en la plenaria, para no parecer querer imponer unas opiniones personales no consensuadas previamente en las mesas de trabajo.

 

Además, el Seminario que se calificaba de “internacional”, para mí realmente era muy “nacional”, y en consecuencia, en mi opinión no tenía mucho que ver con la cuestión de la integración latinoamericana. Ello no significaba que sea de menor interés, pero me permitió disfrutar de una manera diferente de sus contenidos y su gente, con una cierta distancia, un deseo de no querer insistir demasiado en planteamientos teóricos o situaciones concretas del caso colombiano. De alguna manera, para mí lo importante de este Seminario ya no era el contenido oficial, sino el hecho de conocer esta dinámica local y nacional, fueron los encuentros, las conversaciones y encuentros “informales” que se dieron, tal como los documentales que vimos esa noche del segundo día y las horas que pasamos bailando y charlando, hasta tal punto que apenas dormí una o dos horas antes de tomar el camino de regreso para Colombia, sin poder acompañar los demás compañeros en una visita a una comunidad indígena Wayúu del noroccidente del país, en resistencia ante la industria del carbón.

En este seminario, no pude escuchar Raúl Zibechi o Boaventura de Sousa Santos, pero pude comprobar que hay gente crítica en Venezuela, que a pesar de los evidentes matices y acentos “venezolanos”, piensa y dice lo mismo que decimos otros en Colombia y en otros países del mundo: la centralización, la verticalidad, y también el autoritarismo acompañan cualquier proyecto político-electoral, así se llame “de izquierda” o “revolucionario”. Frente a estas propuestas “progresistas” de izquierda y revolucionarias, somos una minoría, aun con perspectivas distintas, los que pensamos que existe una vía donde lo electoral no es un fin, y ni siquiera es un medio importante para transformar la sociedad. Una vía alternativa que consiste en el desarrollo de la autonomía de las comunidades y pueblos en la construcción de otra sociedad.

El discurso crítico de los organizadores y participantes del Seminario (que les trae algunas dificultades en sus espacios respectivos) me hizo ver con mis propios ojos esta realidad venezolana ocultada, tanto por los medios dominantes (de derecha) así como los alternativos (controlados o promovidos por el poder establecido). Por esta razón, y a modo de conclusión, quiero resaltar el valor y dar mi apoyo a dos iniciativas que llegamos a conocer en este evento:

  • el fortalecimiento de “La Guarura” (http://laguarura.net/) como medio de comunicación alternativa “desde abajo”, y
  • la ambición de los estudiantes indígenas de la Universidad del Zulia, de crear su propia universidad autónoma indígena, por dentro o fuera de la Universidad del Zulia.

Esperemos haya una tercera edición para poder seguir conociendo estas iniciativas en Venezuela…


¿SEGURIDAD, SOBERANÍA O AUTONOMÍA ALIMENTARIA?

2 diciembre 2011

Introducción

La situación de la mayor parte de la población del departamento del Cauca y del país, en cuanto al escenario económico, productivo y alimentario no es alentadora. Con el Tratado de Libre Comercio (TLC) firmado hace poco con el Gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, no lo es menos. Colombia es hoy en día el país más desigual de Latinoamérica y está entre los 10 países más desiguales del mundo, con un coeficiente de Gini de 0.59 (un índice de 1 siendo el estado de desigualdad máxima). Es el único país latinoamericano que nunca realizó una verdadera Reforma Agraria, hecho agravado con el impacto de la guerra que despojó varios millones de hectáreas a campesinos, indígenas y afro-descendientes, lo cual hace del país, una de las naciones con mayor concentración de la tierra en el mundo (existe un índice GINI de la concentración de la tierra, el índice de Colombia gira alrededor de 0,90).

Dado lo extremo de esta situación alimentaria en particular, el gobierno actual está obligado a buscar soluciones inmediatas pero también a largo plazo. A continuación analizaremos algunas posibilidades que tenemos delante de nosotros.

1. Seguridad Alimentaria vs Soberanía Alimentaria

Desde el gobierno nacional hasta los gobiernos departamentales y municipales, casi todos le apuestan a la SEGURIDAD ALIMENTARIA. La cual, según ellos, permite garantizar una alimentación suficiente para todos los habitantes del país, en particular los niños y niñas. Estas políticas de seguridad alimentaria, desde los comedores escolares y populares, hasta grandes proyectos de la Red de Seguridad Alimentaria (RESA) de Acción Social, así como los numerosos proyectos de cooperación internacional de ONG y organismos multilaterales, pretenden (a veces con éxito) suplir las necesidades alimenticias de las personas, centrándose en la “disponibilidad” de alimentos.

En el escenario definido por el TLC firmado recientemente, el país le apuesta a una política de garantizar la alimentación de la población más vulnerable a través de programas sociales, que el Estado financia gracias a las ganancias generadas por las exportaciones de monocultivos (café, azúcar, banano, cacao, etc.), a las regalías, o a través de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) con fondos de países donantes. Esta apuesta genera situaciones que podríamos calificar de absurdas, como por ejemplo, el caso del arroz que consumimos diariamente en Colombia. Más del 70% de este arroz es importado, cuando antes de la llamada “apertura económica” del gobierno de César Gaviria (1990-1994) el país producía el 90% del arroz que consumía. Y es así, con una enorme cantidad de productos que no mencionaremos ahora.

Es de acuerdo a esta lógica que los campesinos, indígenas y afro-descendientes del Cauca se han especializado en cultivos comerciales y de exportación (cacao, café, caña, fique, etc., ahora frutales y otros cultivos escogidos directamente de acuerdo a los lineamientos de empresas capitalistas o agencias de cooperación), los cuales supuestamente les iban a generar grandes beneficios económicos, pero que resultaron en más pobreza y mayores niveles de desnutrición en el campo caucano.

Frente a esta perspectiva, las organizaciones sociales y campesinas en todo el mundo se unieron y en su gran mayoría acataron la propuesta de la SOBERANÍA ALIMENTARIA, que le apuesta a la producción nacional de alimentos, para evitar la dependencia hacia otros países y el costo incremental de la alimentación importada, cuyos precios dependen de lo que establezcan las bolsas financieras internacionales, con las consecuencias conocidas recientemente (desde el 2006 hasta hoy) como REVUELTAS DEL HAMBRE, en la mayor parte de países dependientes de alimentos importados para su alimentación.

La propuesta de Soberanía Alimentaria también es un rechazo a los subsidios de los países industrializados a sus agricultores, los cuales pueden vender en todo el mundo, productos a un precio inferior al costo de producción y así destruyen las producciones y economías locales en el resto del mundo. Además, es una propuesta verdaderamente ecológica ya que propone una reducción de las distancias entre los productores y los consumidores, para que no comamos alimentos que han recorrido 10.000 km por todo el mundo antes de llegar a nuestros platos.

2. Las posibles contradicciones y efectos negativos no deseados de la Soberanía Alimentaria

La Vía Campesina visibilizó el concepto de SOBERANÍA ALIMENTARIA en el año 1996, en oposición a las políticas neo-liberales de la OMC. Este contexto es su razón de ser. Se escogió este término para enfatizar en la injusticia de las relaciones comerciales internacionales. Es una cuestión de soberanía en el comercio internacional de alimentos. Pero la definición extensiva que se ha ido construyendo abarca mucho más que la soberanía nacional/estatal como tal. Enfatiza en la agricultura familiar a nivel local, se opone al uso de semillas transgénicas, enfatiza en el acceso de los campesinos al agua y otros recursos, así como otros aspectos que nos parecen relevantes y positivos.

Pero para nosotros, existe un verdadero peligro en usar un término tan específico (la soberanía) y darle una definición tan extensiva. Por esta razón creemos y observamos que muchos países pueden avanzar en su soberanía alimentaria sin seguir las recomendaciones de La Vía Campesina. Y eso ya nos está llevando a contradicciones fuertes entre estos países, que avanzan hacia su soberanía alimentaria en un sentido estricto, y la definición extensiva de las organizaciones campesinas, las cuales generan confusión y debilita a estas últimas, con la posibilidad de que sean tachadas de radicales, extremistas, defensores de sus intereses personales encima de los intereses nacionales, en países latinoamericanos, africanos, asiáticos, con altos niveles  de pobreza urbana, quizás con otros intereses y reivindicaciones.

¿Qué podemos decir por ejemplo de un país como Cuba, el cual después de varios años de crisis alimentaria durante el Período Especial, recuperó buena parte de su producción de alimentos, incluso con niveles mayores, con menos insumos químicos (importados) y desarrolló una capacidad técnica probablemente incomparable en cuanto a semillas híbridas, bio-fertilizantes y bio-plaguicidas (todos nacionales), los cuales generan aún más soberanía en la producción de alimentos? Indudablemente la isla caribeña está construyendo su soberanía alimentaria. Es mucho más soberana que hace 20 años en su producción y consumo de alimentos. Incluso quizás sea uno de las países más soberanos del mundo…

Ahora, el Gobierno cubano está contemplando introducir una variedad de maíz transgénico para mejorar sus rendimientos y en consecuencia reducir aún más la necesidad de importar alimento para animales. ¿Está política es soberana? Sí, lo es. ¿Está política soberana reduce la dependencia hacia importaciones del extranjero? Sí, lo hace. De la misma manera, el Gobierno también promueve el uso de insumos químicos, para de alguna manera “garantizar” la producción de ciertos alimentos básicos en cantidades suficientes para alimentar la población y así evitar importaciones, volviéndose prácticamente esquizofrénico ya que por otra parte también promueve la conversión agroecológica de la agricultura nacional.

Estas preguntas y respuestas nos llevan a la conclusión siguiente: debemos superar este concepto de soberanía alimentaria y construir uno que nos permita garantizar realmente que la agricultura local, familiar y agroecológica sea la que prevalezca, produzca y alimente la población, antes que centrarnos en comparar balances internacionales de divisas.

3. Más allá de la soberanía alimentaria, construyamos la Autonomía Alimentaria

En buena parte, la construcción de este nuevo concepto debe “aterrizar” el concepto de soberanía alimentaria a nivel de comunidades y familias productoras, en vez de contemplarlo a nivel nacional. Esto implica que los pequeños productores, del Cauca por ejemplo: campesinos, indígenas y afro-descendientes, no sean dependientes. Por esta razón proponemos, el concepto de AUTONOMÍA ALIMENTARIA de las familias productoras y de las comunidades organizadas.

La propuesta enfatiza en la Autonomía, la cual es un concepto que ya han acuñado numerosas organizaciones sociales, en especial en el Cauca, que además de su definición occidental centrada en el individuo, significa aquí “el auto-gobierno de las comunidades”. En ese sentido, el concepto rompe claramente con la concepción nacional/estatal de la soberanía alimentaria. Pero también enfatiza en un aspecto nuevo: en el control por parte de las comunidades (y por extensión de las familias productoras, ya que a pesar de los esfuerzos en contra, el Cauca ha mantenido su estructura de agricultura familiar) de toda la cadena productiva. Eso implica que las familias productoras y las comunidades rurales no dependan de insumos externos (que sean fertilizantes, plaguicidas pero también de las semillas), y controlen en buena parte las cadenas de comercialización y no dependan de empresas capitalistas externas (que sean nacionales o multinacionales), entre otras cosas.

La propuesta de la Autonomía Alimentaria pretende construir un mundo rural en el cual cada familia y cada comunidad local consuma en prioridad y mayoría lo que produce, que conserve y recupere sus semillas nativas y locales, que tenga una producción agroecológica, diversificada, integrada (ver sistemas agro-silvo-pastoriles), con tecnologías apropiadas técnica y culturalmente, comunidades en las que se dé el trueque, que estas familias y comunidades sean los primeros “transformadores” de sus productos, a través de la micro y pequeña industria, y que sus excedentes sirvan para abastecer los mercados de las ciudades cercanas, favoreciendo la comercialización directa sin intermediarios. A su vez, consideramos que para fortalecer la Autonomía Alimentaria, hace falta fortalecer las organizaciones campesinas, indígenas, afro-descendientes y rurales en general, para que puedan desarrollar estos procesos en sus comunidades, siguiendo los principios y líneas directrices tanto de la agroecología como de las normas propias de las comunidades indígenas, afro-descendientes y campesinos.

En pocas palabras, hacemos la apuesta de la agricultura familiar y comunitaria agroecológica, sostenible, autónoma, cuyo proceso de transformación y comercialización no sea jerárquico ni centralizado, como es el caso hoy, y que mejoren decisivamente y definitivamente la calidad de vida de las comunidades rurales, a la vez que la alimentación de las comunidades urbanas. Esta alternativa es la única alternativa sostenible, y ya demostró en muchas partes del mundo que no es un sueño sino una realidad.

Cyril Perret & Zorany Zúñiga Vega

Versión en formato .docx aquí


Les retraites, facteur d’affirmation de la vraie gauche!

24 junio 2010

Le problème des retraites n’est pas nouveau, mais depuis la publication du rapport du COR (Conseil d’Orientation des Retraites) qui nous parle des futurs déficits et la réforme Sarkozy, c’est devenu un sujet central et qui marque les clivages…

Mais il y a ici divers problèmes. Premièrement, c’est un rapport qui fait des prévisions à 40 ans, chose complètement insensée alors que l’on est justement dans une période trouble qui continuera (sous d’autres formes) quelques décennies, et il est donc stupide de faire ces prévisions, qui remplaceront les prévisions faites il y a quelques années, qui elles-mêmes ont remplacées d’autres prévisions, plus mauvaises les unes que les autres…

Cependant, sur le fond, il est intéressant de savoir quelle est notre position à propos du fait que nous vivons plus longtemps qu’il y a 30 ans, et du rôle des “seniors” dans nos sociétés. Et c’est là que l’on peut comprendre quels sont les clivages réels!

Mettant de côté la position de la droite, qui ne nous surprend pas, il y a disons 3 formes différentes de répondre à cette question:

1/ Le “care” d’Aubry et du PS

Il s’agit d’un concept qui se résume dans ce paragraphe:

Mais il faut aller plus loin, vers une société du soin : une aide de qualité aux personnes fragilisées, le traitement des grandes dépendances, les soins corporels et vitaux quotidiens. C’est aussi mieux reconnaître, mieux former et mieux rémunérer ceux qui apportent ces soins et en exercent la lourde responsabilité. L’allongement de la vie a des effets économiques positifs grâce aux nouveaux emplois de proximité liés à l’aide à la personne.

Le “care” c’est donc créer de l’emploi autour des vieux, pour les laver, leur changer les couches, etc… (pardon pour mon language cru…) Une vision magnifique d’avenir donc. Aubry est une visionnaire, elle a de l’ambition. Bravo!

2/ La position de Strauss-Kahn et de la social-démocratie aux présidentielles

Strauss-Kahn a d’abord dit qu’il ne fallait pas avoir de mur idéologique sur les 60 ans. Il ne sera pas contre la réforme actuelle, étant donné qu’il l’approuve depuis ses bureaux du FMI à Washington. Voici un passage de ce que recommande le FMI pour les pays européens en général:

D’importantes réformes de long terme (en particulier concernant les retraites et le système de santé), ne produiraient que des économies limitées dans l’immédiat, mais auront des effets positifs et significatifs en termes de crédibilité auprès des marchés financiers et sur la demande intérieure”

Et son futur ami François Bayrou définit d’ailleurs Strauss-Kahn comme une personne qui cherche à marier bon sens et justice, ce qui dans le langage néolibéral de la pensée unique dominante, signifie être capable de faire des réformes que le peuple ne veut pas, donc contre sa volonté, car il est “responsable”.

La “responsabilité“, c’est le concept néólibéral magique, que d’ailleurs reprend Michel Rocard quand il nous dit que cette réforme Sarkozy est plutôt bonne, et qu’il nous dit que le PS est dans une “impossibilité de dialogue“. Cette impossibilité de dialogue, cela signifie ne pas être capable d’être responsable et de voir qu’il faut mener des réformes à bien, même si le peuple est contre.

3/ La position de la vraie gauche

Elle est simple, logique, rationnelle, et nous permet d’avoir une vision claire du problème réel… Premièrement, le problème n’est pas de déficits des retraites. Le problème vient du fait que les éxonérations, cadeaux et niches fiscales, représentent bien plus que le déficit (bcp bcp plus!), selon la Cour des Comptes, 150 milliards d’euros par an (chiffre rapporté par Jacques Généreux, économiste proche du PG), c’est-à-dire, si je me trompe pas, le total des recettes fiscales de l’Etat chaque année!!

La conclusion simple et trancendante est la suivante:

Les déficits futurs ne sont pas le problème. Le problème, c’est l’argent qui ne rentre pas dans les caisses de l’Etat, en grande partie parce que l’Etat libéral moderne est le petit chien des marchés et des intérêts économiques et financiers!

Le problème n’est donc pas futur, il est actuel. C’est un problème de classes. Les élites politico-économiques ne veulent pas modifier la répartition de la richesse de leur propre chef.

Il va donc falloir leur reprendre de force!

Je vous invite à écouter et lire Jean-Luc Mélenchon sur ce point. C’est un problème de rapport de force. Plus nombreux nous serons à nous rendre compte de cette situation, plus forte sera la pression, et plus rapidement nous jetterons aux ordures ce système de vol systématique des citoyens aux profits de quelques-uns!


Le récit de la carriere de Paul Jorion, par lui-même…

26 enero 2010

Un article un peu long mais tres intéressant, dans lequel Paul Jorion nous raconte comment il est passé d’anthropologue/sociologue à chercheur en intelligence artificielle, puis spécialiste des marchés immobiliers et financiers!

Une phrase qui vaut le coup de lire dans son contexte: “Les décideurs aiment caractériser le critère d’appartenance à leur club en termes de compétence, mon expérience de dix-huit ans m’a cependant convaincu que ce critère était en réalité d’un autre ordre : la tolérance personnelle à la fraude.

Allez lire l’article ICI, sur son blog!


“Memoria del saqueo” (documental sobre Argentina)

6 enero 2010

Documental de Fernando Solanas, del 2003. Todavía no tuve tiempo para verlo, pero seguramente está muy interesante…


Pourquoi êtes-vous pour le capitalisme? (Hervé Kempf)

15 diciembre 2009

Une très courte interview à un clown présent à Copenhague, disponible

ICI


Note de lecture de « L’origine du capitalisme » de Ellen Meiksins Wood, par Alain Adriaens

13 diciembre 2009

Une note de lecture très intéressante sur le nouveau livre de Ellen Wood sur l’origine du capitalisme:

ICI

En gros (j’espère avoir bien compris…), dans son livre elle raconte que le capitalisme est né lorsque, en Angleterre, les nobles, qui détenaient la majorité des terres occupées, ont fait payer aux paysans des loyers concurrentiels, “selon les normes du marché”.

Dans le même temps, la vente des produits agricoles se faisait sur un marché tenu par l’Etat et les “seigneurs”.

Conséquence: les paysans ont été obligés d’augmenter leurs revenus pour payer ces loyers, mais le marché était tenu par les nobles et les autorités publiques.

C’est ici qu’apparaissent la compétition, les gains de production nécessaires à la maximisation du profit, et que naît le capitalisme!

AAAAAAAAHHHHHHHH!!!

À mort le capitalisme!

On connaît sa date de naissance, maintenant il reste juste à écrire l’épitaphe et mettre la date de sa disparition…

PS: On voit quand même que tout est arrivé à cause de la concentration de la propriété des terres dans les mains de l’élite. Et dans beaucoup de coins du monde (partout?) on en est toujours là…